Sin lugar a dudas, un planteamiento que al día de hoy continúa siendo uno de los más influyentes a nivel mundial, por la certeza de sus ideas, la claridad de su mensaje, y la sinceridad de sus palabras. Fue un paso que comenzó la construcción de un movimiento internacionalista que buscaba organizar al proletariado mundial bajo la bandera del partido socialista. Hoy, el grito final de "Proletarios de todos los países, uníos!" al contrario de perder su actualidad, se convierte en una necesidad palpable en cualquier lugar donde se encuentre una trabajadora o trabajador, que precise ser emancipado de la enajenación del yugo capitalista. "Mi fe en el futuro comunista de la humanidad -relataría León Trotsky casi 100 años después antes de ser asesinado por el estalinismo en México- no es menos ardiente, al contrario, es más firme hoy".
Los trotskistas de la Liga Internacional de Trabajadores - Cuarta Internacional
hoy hacemos eco de esas palabras, siendo conscientes de que la cosecha
de la lucha es lenta, pero la más satisfactoria que el ser humano puede
plantear.
"Las clases dominantes -concluyen Marx y Engels en su Manifiesto- pueden temblar ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar".
Corran camaradas, el viejo mundo está quedando detrás nuestro, el nuevo se avecina a la vuelta de la esquina, si no mañana, el día siguiente. Si no vencemos hoy, lo harán nuestros hijos, y seremos libres de romper las cadenas que nos atan. Y podremos volar para volver a ser nosotros mismos, mujeres y hombres viviendo en paz y armonía. Un mundo sin clases, sin opresión, sin patriarcado. Volverás a ser vos, y volveré a ser yo. Viviremos en el mundo que tantos han derramado sangre por soñar y transformar, compañeras y compañeros de conquistas. Mazo a mazo, paso a paso, latido a latido. Si, ¡seremos libres! ¡Ni un paso atrás! ¡PROLETARIOS, UNÍOS!
"Las clases dominantes -concluyen Marx y Engels en su Manifiesto- pueden temblar ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar".
Corran camaradas, el viejo mundo está quedando detrás nuestro, el nuevo se avecina a la vuelta de la esquina, si no mañana, el día siguiente. Si no vencemos hoy, lo harán nuestros hijos, y seremos libres de romper las cadenas que nos atan. Y podremos volar para volver a ser nosotros mismos, mujeres y hombres viviendo en paz y armonía. Un mundo sin clases, sin opresión, sin patriarcado. Volverás a ser vos, y volveré a ser yo. Viviremos en el mundo que tantos han derramado sangre por soñar y transformar, compañeras y compañeros de conquistas. Mazo a mazo, paso a paso, latido a latido. Si, ¡seremos libres! ¡Ni un paso atrás! ¡PROLETARIOS, UNÍOS!

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