martes, 8 de abril de 2014

El viaje eterno en paralelo

Hay un cuento sobre un papel.

Este papel era de una de esas “hojas”.
Estaba entrenado para enseñar,
en él sólo se podía practicar.

Hay muchos papeles y para todo.
Unos se hacen aviones para volar en salones,
otros guardan chicles que usan como medallones.

Hay papeles que crecen con líneas y todo.

Algunos se usan para escribir.
Otros siguen las reglas del juego,
y sólo se dejan usar para copiar.

Hay otros papeles más bonitos.

Ellos prefieren que les digan “hojas”.
Como delatando su real genealogía
de raíces callosas.

Estas hojas, muchas son para dibujos y pinturas,
que las personas han perfeccionado con los tiempos.

Las que dibujan, son personas atrevidas
que arrancan pedazos de creaciones de sus cabezas,
para enseñarlo al mundo.

Pero personas indecisas.
No están satisfechas con esos pedazos
y se buscan pedazos más grandes.

Esas personas a veces se vuelven locas.

Son las locas de mierda.
Este papel era una de esas “hojas”.
Y esta persona era una loca de mierda.

La loca pintó sobre la hoja para practicar.
¡La hoja se enojó!

“En mí nadie puede pintar,
¡yo sólo soy para practicar!”

La loca le respondió:
Yo te usé para practicar,
y “No me olvides” te vas a llamar.

Típico, loca esta,
pensó la hoja.
Hasta está tratando de rimar.

Que vergüenza, le sale mal.

Nomeolvides se enteró de que la iban a regalar.
'Ojalá esté más cuerdo que esta mujer'.
Pero fue a parar en un cuaderno,
con papeles rayados, en los que se copia.
También estaban enojados.

”¡Está loco! No somos para escribir."

Son cuadernos de la U
¡no son para garabatear!
Fórmulas, leyes, copias, pero no escribir.

El cuaderno y la pintura se aliaron.

Conspiraron.

Raptaron bulto y todo,
aprovechando su astucia
por sobre los demás.

Fue el plan perfecto.
De ninguno volvimos a saber.

Nadie vio la pintura de flor,
eternizada en una de esas hojas,
que no sabía como hacer pintar.

Nadie leyó las cartas sin enviar,
ni los cuentos escritos en el cuaderno de la U.
Entonces Marie, te cuento el cuento
para que confirmemos que como Silvio,
podemos componer, hasta por unos bluejeans.

Y para que demos eterna sepultura
a Nomeolvides y su secuaz El Cuaderno.

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